Mi pequeño Fisterra

ImagenSon muchas las veces que te has replanteado tu vida. Ese sentir de una manera u otra todo lo que te pasa. Muchas veces te cuesta encontrar ese equilibrio que necesitas para sentirte bien. Ese pequeño escondite de libertad, ese particular Fisterra como muchas veces lo he llamado. Un lugar donde te sientes en paz contigo mismo. Donde sientes que lo tienes todo. Y nada perturba tu bienestar.

Siempre lo he encontrado en la música. Desde pequeña me inculcaron la terapia de este arte y debo dar gracias por ello. Nunca he tenido problemas en entender y disfrutar de cualquier estilo de música. Muchas veces la música clásica queda como música de mayores, aburrida y nada bonita. Siento de verdad ese tipo de pensamiento. Porque mi canal a Fisterra ha sido a través de notas de música y todo empezó con un piano, una flauta y un violín. Percusión, viento y cuerda. Sentir cada nota en el aire es tan reconfortante como lo que hace días llevo sintiendo con el bienestar que me producen disciplinas como el Pilates o el Yoga. 

El Yoga, originaria de la India hace más de 5000 años, es la unión entre cuerpo y mente. Es sinónimo de equilibrio y bienestar. De elasticidad y felicidad. Es, en definitiva, una manera más plena de vivir. Esta disciplina además activa tu mente, aumenta tu movilidad y reduce preocupaciones. 

De primera mano he podido experimentar estos beneficios. Sentir ese aire que inspiras recorrer cada curva de tu cuerpo, cada poro de la piel; sentir como algo imposible de hacer, se convierte en pocos segundos en un pequeño esfuerzo y que, de repente, pasa a ser un mero movimiento más. Los dolores desaparecen. Te sientes mejor contigo mismo. Y, por consiguiente, con los demás. No hay mayor placer que sentirte bien contigo mismo, y eso deriva siempre, en hacer felices al resto. Algo que creo que necesitamos más en esta sociedad ya casi sumisa a unos cánones de obediencia que nos están haciendo más infelices, inseguros y desagradables.

Os invito a que probéis disciplinas como esta. ¡Os sentiréis muchísimo mejor, os lo aseguro!

Un saludo y hasta la próxima! 🙂

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No seríamos nada…

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No seríamos nada sin él. El Sol. Fulgurante estrella que se alza con soberbia, poderío y fuerza sobre este inmenso espacio en el que flotamos. Con sus, aproximadamente, 5000 millones de años sigue siendo nuestra estrella por excelencia. Sin él nada de lo que concebimos hoy como vida sería posible. Con una temperatura en superficie (Fotosfera) de unos 5000 ºC llega hasta nosotros como calor “asfixiante” de unos 45ºC o como una agradable temperatura de unos 24ºC. Sin él no se evaporaría el agua de nuestros océanos, y por tanto no condensaría ese vapor de agua en nubes que posteriormente nos traerían esas lluvias refrescantes de verano o esas tormentas destructivas de invierno. Nos regala cada día hermosos amaneceres y poéticos atardeceres. Y a él le debemos uno de los mecanismos que nos dan la energía necesaria de una manera directa o indirectamente, para poder vivir: la fotosíntesis.

Esta hermosa estrella con un diámetro 100 veces más grande que el de nuestro planeta, se encuentra en uno de los brazos de la Vía Láctea, la Galaxia en la que habitamos y en la cual existen unas 100.000 millones de estrellas como la nuestra, las cuales poseerán un Sistema Solar como el nuestro, y quien sabe si quizás vida como la nuestra.

En el interior más remoto de esta gran bola incandescente, llamada Núcleo, se producen las llamadas fusiones nucleares, en las que 4 átomos de Hidrógeno se transforman en un único átomo de Helio, proporcionando así la energía que libera el Sol en forma de luz y calor. Y que hace de motor de su propia existencia. De todas no hay que preocuparse porque pasarán, nada más y nada menos que unos 5000 millones de años antes de que el Sol se vaya apagando poco a poco.

Una de las partes más importantes del Sol, es la llamada Cromosfera, sólo perceptible en un eclipse total de Sol. De color rojizo y sorprendentemente más caliente (500.000 ºC) que la Fotosfera, siendo ésta más interna. Formada por gases enrarecidos y con fuertes campos magnéticos se producen en ella las denominadas Fulguraciones (fuertes estallidos) que afectan de manera notable a nuestro planeta causando las famosas Auroras Boreales (de las cuales hablaré en otro post) e, incluso, fallos en las comunicaciones. También se producen otro tipo de fenómenos, llamados Protuberancias (estructuras arqueadas en las que la materia de la cromosfera se aglutina siguiendo las líneas de campo magnético).

Como veis esta estrella da mucho de sí. Son muchos los estudios que se han llevado a cabo entorno a ella. Porque son muchas las cosas que nos regala. Podrían escribirle libros y libros sobre todo lo que ocurre dentro y fuera de su estructura, pero bueno, simplemente os quería dejar un pequeño tentempié de la grandeza de este estrella.

 

Un saludo y hasta la próxima! 🙂

 

 

 

 

 

 

Comienza una nueva era…

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Crecer. De la nada, de repente te ves con una ristra de años a la espalda que cada vez pesan más. Aún recuerdo, el primer día que me vi frente a aquella fachada de la Facultad de Ciencias Físicas. Todo el mundo creía que estaba loca por elegir una carrera como aquella. Tal vez lo estaba un poco, tal vez lo sigo estando, que más da. Yo, fascinada, no lo dudé. Y encontré mi sitio en un Aula Magna, con cuatro pizarras colgando de la pared y un montón de gente con la que compartía lo más bello de todo, el amor por la ciencia.

La cuestión es que no conozco sensación más plena que el sentir que no te has equivocado. Que el simple hecho de mirar al cielo o disfrutar de una puesta de Sol te arranca sonrisas casi sin darte cuenta. Sentirte pequeño, imaginando vida en otros planetas, en galaxias a millones de años luz (1año luz es aproximadamente 9,4 billones de kilómetros). Ver como la naturaleza de vez en cuando, nos muestra su lado más poderoso, cubriendo de negro el cielo y engullendo ciudades con unas simples, pero no por ello débiles, olas del mar. Otras nos muestra su lado más relajado, con 23 ºC en el ambiente y una suave brisa que invita a todos a pasar la tarde en algún parque, montaña o playa.

Es tanto lo que contiene esta ciencia que quiero compartirlo con vosotros. Quiero contagiaros, o al menos intentarlo, lo apasionante de la Física. Allá donde miréis hay algo de ella. Siempre quise saber cómo, cuándo, dónde y por qué ocurrían las cosas, y sin duda, esta ciencia tiene casi todas las respuestas. Y digo casi todas, porque la más importante, aún no está clara. ¿De dónde venimos? Una gran explosión, el Big Bang, se produjo hace unos 14.000 millones de años y con ella y mucha paciencia, surgió la vida. La vida. Nuestra vida.

Este blog lo dedicaré también a ella. Lo hermoso de la vida, del arte y la fotografía. ¡Bienvenidos y espero que os guste! 🙂